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ALARCÓN

 

 

El apellido Alarcón es uno de los mas ilustres y calificados de España. Los genealogistas de mayor prestigio y autoridad afirman de una manera unánime que procede linaje de Ceballos o Zeballos, que tenía su casa solar en el valle de Buelna, en las Asturias de Santillana (Cantabria).

Rodrigo de Ceballos, Señor de esta casa, fue padre de Martín Ruiz de Ceballos, y éste tuvo por hijo y sucesor a Fernán Martínez de Ceballos, Capitán muy valeroso, que sirvió al Rey don Alfonso IX y fue fundador del apellido que nos ocupa. Este caballero ganó a los moros la villa de Alarcón, de la provincia de Cuenca y distante unas diez leguas de esta ciudad, siendo el primero que escaló la casi inexpugnable fortaleza de la referida villa, de la que le nombró Alcaide don Alfonso IX, autorizándole además para que tomase el nombre de la villa por apellido, y concediéndole las nuevas armas, que mas adelante describiremos.

Mossén Jaime Febrer  cita en sus Trovas: "Fernando Cevallos ganó con su gente el fuerte de Alarcón, y dejando su apellido por el de esta fortaleza, añadió a las tres fajas negras en campo de plata con escaques de oro y encarnado de su divisa, la cruz roja con perfiles de oro, que él mismo vio en la batalla de las Navas. Martín Fernán Díez, hijo de este caballero, e imitador de sus acciones, era absoluto señor de Talayuelas, cuando vino a la guerra de Murcia, y sabéis muy bien sus proezas y valerosas acciones"

En virtud de todo esto, el citado Fernán Martínez de Ceballos suprimió este último apellido y comenzó a llamarse desde entonces Fernán Martínez de Alarcón, apellido que continuaron llevando sus descendientes (aunque no está documentado que llegase a utilizarlo, siendo su hijo, el primero en usar este apellido). Está sepultado en la antigua iglesia de San Juan, de la citada villa de Alarcón, dentro de una reja, en medio de la capilla mayor, donde se ve su bandera. Él y sus sucesores fueron durante algún tiempo Alcaides de la fortaleza de Alarcón y llevaban todas las rentas reales que al Rey pertenecían, y de las que también les había hecho merced don Alfonso IX, confirmándolas los Monarcas sucesores de éste; pero en tiempos de don Fernando IV el Emplazado perdieron las rentas y la villa, con motivo del siguiente suceso que refieren Pedro Lezcano y otros autores.

Durante la guerra entre Castilla y Aragón, en tiempos de don Fernando IV el Emplazado, ganó el Monarca de Aragón muchos lugares de Murcia, entre ellos la villa de Mula, que era de Juan Manuel. Poco después acaeció que María de Molina, madre del Rey castellano, se vio en la necesidad de pedir al citado Juan Manuel que ayudase en aquellas luchas a su hijo; pero Juan se excusó de prestársela si no le devolvían la villa de Mula u otra equivalente, ante lo cual le fue concedida por el Rey la villa de Alarcón. Apoderóse de ésta su nuevo Señor y trató de tomar todas las rentas; mas entonces el Alcaide de la fortaleza, que lo era Hernán Martínez de Alarcón, hijo de Martín Ruiz de Alarcón y nieto de Fernán Martínez de Alarcón, fundador de este apellido, opuso resistencia, diciéndole que don Fernando IV el Emplazado no habría podido darle otra cosa que la villa, porque las rentas eran suyas por merced y privilegio de los Reyes anteriores a dicho Monarca. Constestóle Juan Manuel que le mostrara los privilegios, y así lo hizo el Alcaide, pero al tomarlos en sus manos, el nuevo Señor de la villa los destruyó arrojándolos al fuego y se apoderó de todo.

Hernán Martínez de Alarcón quedóse con los Señoríos de Valverde, Talayuelas, Veguillas y Hontecillas, todo ello en la provincia de Cuenca, y continuó floreciendo en el reinado de don Alfonso XI. Hijo suyo fue Hernán Ruiz de Alarcón, Señor de las citadas localidades, que dejó por hijo y sucesor a Martín Ruiz de Alarcón, caballero que estuvo al servicio del Rey don Enrique III, quien le confirmó todos los privilegios de que ya gozaba. Tuvo por hijos a Lope Ruiz de Alarcón, que sigue la línea, y a Pedro Ruiz de Alarcón, de quien descienden los Alarcón de Antequera.

Lope Ruiz de Alarcón heredó, como primogénito, la casa, y fue Señor de Valverde, Talayuelas, Veguillas y Hontecillas, y doncel del Rey Juan II. De él hace mención la crónica de este Monarca. Estuvo de embajador en Valencia y casó con Constanza Barba, de la que tuvo a Diego Ruiz de Alarcón, Pedro Ruiz de Alarcón, Juan Carrillo de Alarcón, Martín de Alarcón, y Guiomar Alarcón, casado con el Señor de Barajas. El primogénito de estos hermanos, Diego Ruiz de Alarcón, tuvo por hijo a Hernando de Alarcón, que sirvió a los Reyes Católicos en la conquista de Granada, en compañía de un primo suyo, llamado Martín Ruiz de Alarcón, Comendador de Membrilla. Fue muy valeroso  y pasó a las guerras de Italia, donde cimentó su fama realizando grandes servicios, por los que el Emperador don Carlos V le concedió los títulos de Marqués de la Bala Siciliana y Castilnovo. Tuvo este caballero larga sucesión.

Juan Carrillo de Alarcón, hijo tercero de Lope Ruiz de Alarcón, sirvió al Emperador don Carlos V en la guerras de Hungría y asistió a la toma de Túnez. Casó dos veces, y de su segundo matrimonio tuvo a Martín, Pedro y Fernando de Alarcón.

Don Martín de Alarcón, cuarto hijo del repetidamente citado Lope Ruiz de Alarcón, descienden los Alarcón de Portugal.

Caballeros del linaje Alarcón, ingresaron en las Ordenes de Santiago, Calatrava y San Juan de Jerusalén; probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Valladolid y la de Granada; ingresaron en la Real Compañía de Guardias Marinas; para ejercer cargos ante el Santo Oficio de la Inquisición.